viernes, 4 de junio de 2010

De nuevo la policía


Es gracioso como cambian los planes. Uno se despierta, ve una noticia y decide escribir sobre ella, y el día va en desmedro, cuando al final de la noche uno ya tiene ganas de matarse o matar a alguien...

Ahora bien, uno se despierta y ve que dos relojes tienen horas diferentes, y decide prender la television por dos segundos para poner el noticiero donde siempre tienen la hora (Lo único confiable que tienen) y cuando llega al canal, hay una noticia de las que mas le gustan a uno: Una revuelta de policías contra el pueblo, una de esas donde la policía tiene escudos palos y balas de gomas y lo único que uno puede desear ver es que, a pesar de eso, la gente los muela a golpes. Nunca pasa. Sin embargo uno decide ponerse a escuchar, y lo que escucha es bastante interesante: Los policías estaban allanando un local clandestino de trabajo esclavista (De ropa deportiva), y los mismos trabajadores explotados, como siempre extranjeros indocumentados (Uno no lo dice para discriminar, pero en las noticias los malos siempre son los mismos) son los que atacan a la policía. Uno piensa: "Hum, esta vez los policías tienen razón, creo que sería justo darles algo de mérito". Entonces uno sale, ya con la hora cambiada, a tomar el colectivo para ir a la universidad, y oh sorpresa: A uno lo tratan de robar, de nuevo. Entonces piensa "Policías una mierda, ellos son los culpables que a uno le roben tan seguido. Es asqueante" Y cuando uno vuelve de la universidad (Aunque de mucho peor ánimo del que llegó a ella) como se tenía planeado se indaga sobre lo acontecido en fuentes poco confiables. Y uno encuentra las dos versiones, una que los policías explotaban a los indocumentados, extorsionándolos semanalmente (O mensualmente) para que paguen una suma de 300 a 400 pesos, para tener "libre pase" para andar por la calle (Extorsión que es cobrada en las casas de dichas personas) y la otra que afirmaba que las condiciónes de trabajo eran totalmente infrahumanas. A lo que se respondía que en realidad se les daban tres comidas, y solo debían trabajar 8 horas al día, el resto era pagado como "horas extra". Entonces uno recuerda, y recuerda la película "Ley de Herodes" donde la autoridad del pueblo cambiaba las palabras de las víctimas, o le inventaba palabras propias para culpar a quien se le diera la gana de lo que se le diera la gana. Entonces ¿A quien se le debe creer? ¿A los sucios policías que extorsionan a todos, o a los sucios esclavistas?
Uno no cree en ninguno de los dos.

Uno también decide agregar dos videos para el deleite de los lectores: El primero, totalmente a favor de la policía, el segundo mas neutral.






3 comentarios:

Mar dijo...

Muy buen posteo. Siempre hay algo de qué quejarse.

Horacio dijo...

Lo peor es que al principio no lo planeaba hacer para quejarme... Pero la policia esta decidida a no dejarme otra opcion jajaja

Mar dijo...

Claro, las circunstancias te obligaron.